El emotivo encuentro entre la abuela Irma y su hija en Estados Unidos

La historia de la abuela que se hizo famosa en todo el mundo por cruzar el río Bravo que forma la frontera natural de México con el sur del estado de Texas de Estados Unidos, sigue generando emociones en todos los que ha seguido este caso desde ese primer momento que fue captada, mientras que un joven la cargaba en hombros para llevarla sana y salva a la orilla, donde fue recibida por las autoridades migratorias.

Irma Guillén de Duarte, con 75 años de edad, salió de Maracaibo, (Zulia, Venezuela) el pasado 21 de mayo, con ruta Maracaibo, Maicao – Riohacha (Colombia), de este último partió a Bogotá y en el aeropuerto El Dorado, tomó un vuelo a México directo al Distrito Federal y posterior un vuelo hacia Monterrey.

Luego de su llegada a la ciudad de Monterrey, fue recibida por el grupo de personas que la llevaría hasta un hotel para pasar la noche y de ahí partir hacia la frontera, justo hacia el sur del estado de Texas, donde fue recibida por los funcionarios de migración, para luego ponerse en contacto con sus familiares que la esperaban con tanta angustia por el recorrido y más por la edad de la señora Irma.

En pocos días, la señora Irma fue puesta en libertad y enviada a casa de sus familiares. Con relación al caso del joven César Andrés Padróm, su abogado informó que sería puesto en libertad en las próximas horas.

Así fue el emotivo encuentro entre Irma Guillén de Duarte, su hija Yenni Duarte de Macías y su nieta.

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