Alemania vuelve a vacunar con AstraZeneca tras ok de la UE

Alemania reanudó el viernes la vacunación contra el coronavirus con el fármaco desarrollado por AstraZeneca y la Universidad de Oxford siguiendo la recomendación del regulador europeo de que sus beneficios superan a los riesgos.

La Agencia Europea de Medicamentos dijo el jueves que la vacuna es segura, aunque no puede descartar que esté ligada a un pequeño número de trombos y problemas de coagulación inusuales reportados en todo el continente. Además, dijo que debe advertirse a los pacientes que estén atentos para detectar cualquier señal de advertencia.

Esta medida allanó el camino para que los más de media docena de países europeos que suspendieron temporalmente el uso del fármaco en la última semana, vuelvan a administrarlo.

En Berlín, las autoridades dijeron que dos grandes centros de vacunación de la capital donde se administraba la de AstraZeneca-Oxford reabrirán el viernes, y que aquellos cuyas citas fueron canceladas esta semana podrán recibir la inyección durante el fin de semana sin necesidad de concertar otra.

“Tenemos mucho margen en lo que respecta a las vacunaciones con AstraZeneca”, dijo el máximo responsable de salud de Berlín, Dilek Kalayci, a la televisora pública rbb.

La suspensión temporal de la vacuna ralentizó más aún la ya de por sí lenta campaña de vacunación en el país. Por el momento, los sanitarios alemanes han administrado unos 10 millones de dosis: el 8,4% de la población ha recibido al menos una dosis y el 3,7% ya tiene las dos.

La agencia de control de enfermedades alemana, el Instituto Robert Koch, reportó el viernes 17.482 nuevos casos de COVID-19 y 226 muertes en el último día.

Lars Schaade, subdirector de la agencia, apuntó que la tasa de contagios es “ahora claramente exponencial”.

Las autoridades han advertido que el país podría volver a imponer medidas estrictas para la Semana Santa.

“El creciente número de casos podría significar que no podremos tomar más pasos de apertura en las próximas semanas”, dijo el ministro de Salud, Jens Spahn. “Al contrario, es posible que tengamos que dar pasos hacia atrás”.

Sus declaraciones fueron un mensaje claro para algunos gobernadores que se han resistido a accionar el “freno de emergencia” acordado hace dos semanas con la canciller, Angela Merkel, para volver a imponer restricciones en las regiones donde el número de contagios semanales supere los 100 por cada 100.000 habitantes. La media nacional estaba en 95,6 el viernes.

Además, investigadores alemanes dijeron que podrían haber encontrado una fórmula efectiva para tratar los inusuales trombos cerebrales detectados en un pequeño número de personas vacunadas. Andreas Greinacher, director del departamento de medicina transfusional de la Universidad de Greifswald, dijo que su equipo remitió sus hallazgos a la publicación médica The Lancet para que sean revisados por otros expertos.

Por su parte, Dinamarca alivió algo sus restricciones al permitir la reanudación de las clases presenciales de educación superior y formación profesional si no hay brotes locales, y aumentar el número de personas que se pueden reunir al aire libre a 10, desde las cinco anteriores.

Además, el aforo máximo para actividades de ocio y competiciones deportivas organizadas por clubes locales pasa de 25 a 50 personas, y los servicios religiosos al aire libre podrán congregar a un máximo de 50 personas. El culto en espacios cerrados sigue prohibido.

En la vecina Noruega, la primera ministra, Erna Solberg, pidió disculpas por celebrar una fiesta el mes pasado en un restaurante por su 60 cumpleaños a la que asistieron 13 personas, superando el límite de 10 establecido por las autoridades.

AP

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