Mensaje hallado en una Botella originó una amistad de más de 50 años

De una forma poco convencional, a través de un mensaje encontrado en una botella en una playa de Liberia en África, por Robbinroger Beever un joven británico-estadounidense en 1967, que contenía un mensaje escrito por otra joven de origen sueco, comenzó una gran amistad entre ambos, que ha durado a través de más de 5 décadas.

Este mensaje depositado en el interior de la botella, causante de esta duradera amistad, fue escrito en 1965, siendo la botella arrojada al mar por un marino mercante familiar de la entonces joven sueca de 14 años, llegando hasta las orillas de una playa africana dos años después, donde causó curiosidad a un estadounidense de 15 años, hijo de un diplomático que según relatos de los involucrados, para la época vivía en Liberia, África occidental.

«Tiré esta botella desde un barco de la marina mercante que pasaba cerca del ecuador, cerca de África central. Mi nombre es Gösta Martensson, soy de la marina mercante sueca», se leía en la carta, fechada en 1965, según expresó Beever al relatar la historia de los dos amigos, que ha llamado la atención de todo el mundo.

Al abrir y ver el mensaje, el joven sencillamente decidió responder a la chica sueca ,autora del mensaje y quien había dejado en el mismo un remitente para la respuesta a quien lo encontrara, rápidamente la joven al recibir la curiosa llegada de la respuesta por parte del joven, sintió interés por lo que también respondió a la carta de regreso.

Ambos desde entonces, empezaron a intercambiar cartas continuamente, por lo que su interés en el otro, fue desarrollando una amistad cada vez más fuerte en cada carta enviada, convirtiéndose en amigos por correspondencia, hasta llegar a 50 años más tarde aún en contacto, aunque a través de medios más eficaces para su comunicación, el cual fue avanzando al igual que su amistad a través de los años.

Según la información publicada por el medio CNN, quien también dio a conocer la existencia de la historia, en la actualidad, ambos ya no se sienten extraños, pues en la distancia crecieron juntos y vivieron gran cantidad de experiencias, las cuales compartieron a lo largo de su vida con el otro, añadiendo también que fue entonces en el año 2003, cuando los dos decidieron conocerse y compartir en persona, resultando sus conversaciones frente a frente tan naturales y familiares como cuando lo hacían por correo.

Además se informó que en la actualidad tanto Beever como Martensson después de todos estos años, continúan en contacto con una amistad más fuerte que nunca desde sus lugares de residencia, la mujer de origen sueco vive en Finlandia junto a su familia, mientras que Beever vive en Alemania con su esposa y dos hijos.

Fuente de la Noticia: CNN

María Eugenia Almarza. / Pasante Periodismo.

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