¿La nueva era? Venezuela entra en un nuevo sistema de pago bimonetario electrónico y en efectivo

Aunque las autoridades monetarias y financieras no han informado los lineamientos de cómo se llegará hacia esa economía 100% digital, se presume que el país contará con un sistema bimonetario de pago con bolívares (solo transacciones electrónicas) y con divisas (efectivo y transacciones electrónicas), más obligado por las circunstancias que por ser parte de un plan integral.

En Venezuela son más las razones económicas y operativas para ejecutar este plan y, aún más cuando las cifras del Banco Central de Venezuela (BCV) revelan que el efectivo que existe en el país representa apenas 2% del total de la liquidez monetaria, lo cual muestra que las operaciones con bolívares en efectivo son mínimas y se reducen esencialmente al pago de transporte público, para las propinas o para la gasolina en las estaciones de servicio subsidiadas.

De acuerdo al último reporte publicado por el ente emisor, la liquidez cerró la semana del 8 de enero en 579,5 billones de bolívares, versus los 12,6 billones de bolívares de monedas y billetes que circulan en el mercado monetario nacional.

Mientras baja la disponibilidad de bolívares, crece la dolarización transaccional, es decir, los pagos en el sector comercial e industrial con efectivo en moneda extranjera: dólares, euros y/o pesos.

Para el economista y profesor de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Leonardo Vera, en Venezuela ya viene sucediendo el uso de las transferencias de pago en línea o a través de medios digitales, no tanto porque se haya diseñado un plan para agilizar o acelerar el uso del dinero electrónico y de las plataformas que existen actualmente, sino por el proceso de hiperinflación en el país que generó desgaste y obsolescencia en el dinero en efectivo.

La economía venezolana sufre desde hace décadas de un proceso de devaluación de la moneda local, que llevó a un país con altos índices inflacionarios a brotar en una hiperinflación que tiene más de tres años. Esto ha generado que los escasos bolívares en efectivo sean insuficientes para pagar el más barato de los productos o servicios.

«En estos momentos no hay piezas monetarias que le sean útil a los ciudadanos, al menos para hacer sus transacciones cotidianas. El billete más elevado en Venezuela es el de 50.000 bolívares y para comprar algo que cueste, por ejemplo un dólar, se necesitan 20 billetes de 50.000, los cuales no dispensan los cajeros automáticos ni los bancos. En consecuencia, las personas han tenido que migrar aceleradamente a los medios electrónicos», afirmó Vera.

El profesor de la Universidad Católica Andrés Bello, Ronald Balza, coincide en que el uso del efectivo se está reduciendo en varios países del mundo en términos relativos a la cantidad de dinero que se expresa en depósitos bancarios transferibles, que incluso en economías con sistemas financieros vinculados permiten adquirir monedas de otras naciones a través del sistema bancario, lo que le posibilita a los residentes tener depósitos expresados en otras divisas.

Explicó que esto hace que el ambiente multimoneda sea algo extendido por el avance tecnológico ya que permite las compras por internet, por ejemplo, en el que el efectivo en este caso no es necesario. Es decir, no es necesario ir a otro país para adquirir algún bien en ese otro país.

«Decir que la economía venezolana se va a digitalizar ahora pone en evidencia que durante el control de cambio el sistema financiero fue desvinculado del resto del mundo. En nuestro caso la digitalización no es un gran avance, sino que pone en evidencia el gran retraso en las posibilidades de intercambio casi dos décadas después», apuntó Balza.

La pregunta es si este sistema multimoneda que es normal en muchos países, ¿Qué nos distingue, por qué es especial en Venezuela? La razón es que en otras naciones no tiene que ver con la hiperinflación o con el control de cambio, en otras economías es para facilitar las transacciones. En Venezuela es más una consecuencia de la hiperinflación que destruyó el efectivo y que se diseñó de manera poco eficiente con la reconversión monetaria y, luego por la presencia de dólares en efectivo traídos por venezolanos desde el exterior y que formaban parte de sus ahorros», dijo Balza.

Edgwar Mendez, pasante de comunicación social URBE.

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