Desinfección fue lo que privó este año en los Emmy

Desinfección de sobres ante las cámaras, test de coronavirus en directo y mensajeros enfundados en escafandra para entregar los premios. La pandemia ha sido la absoluta protagonista de unos premios Emmy que han tirado de ingenio este domingo para salvar su ceremonia a distancia.

“Bienvenidos a los “Pand-Emmys”, bromeaba el presentador Jimmy Kimmel al comienzo de una gala que no se ha tomado muy en serio y en la que la mayoría de invitados intervino desde el sofá de su casa, algunos en soledad, otros con su familia y los más lanzados celebrando fiestas frente a una webcam.

La entrega de los premios más importantes de la televisión ha tenido el honor -y el infortunio- de marcar la pauta que seguirán los Óscar, los Globos de Oro y demás eventos de farándula si el estado de las cosas sigue como hasta ahora en los próximos meses. Algo que cuadra con las previsiones más razonables.

Así, el gigantesco Staples Center de Los Ángeles (EE.UU.) completamente vacío daba la bienvenida a los espectadores que no han querido perderse un formato reinventado y que ha tenido en el carisma de Jennifer Aniston, la emoción de Zendaya y la solvencia de Jimmy Kimmel sus principales pilares.

EFE

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